Parece mentira que en solo unos meses que han pasado desde la última entrada la vida me haya cambiado de una manera tan genial. Tras aquella copa vinieron más, he corrido una carrera aquí en mi pueblo con mi gente, con mi madre esperándome a la llegada de los ocho largos y cansados kilómetros. De nuevo algo estaba allí para decirme que mirase al cielo porque me estaban sonriendo, sin duda alguna no estábamos solas.
Tras aquella carrera, nada más que empezaron a venir nuevas y buenas noticias, proyectos que tenía en mente y que al fin empecé a realizar, entrevista en el periódico, el camino de Santiago, recibir propuestas deportivas de importancia, pero eso ya es otra historia que contar...
Con esto me despido por hoy...
No hay comentarios:
Publicar un comentario