Quizás él nunca
lo sepa, pero es el motivo principal por el que yo me paro a escribir
tantas veces. Hoy, he decidido que esto no se quede en hojas de papel
violetas escritas con un bolígrafo
que pone thinking Madrid. Sino que quiero ir más allá, dejarlo
reflejado aquí, tantas y tantas noches de reflexión, unos días pensando
lo bonito que es el amor, otros días lo cruel y lo difícil que
es. Porque para todos los que alguna vez nos hemos enamorado sabemos lo
que eso significa.
Pero
todo esto no significa que vaya a escribiros un día si y otro también
de amor, amor
y más amor, no no no de eso nada, empalagoseo sí, mucho, eso está
prometido y es que me sale por naturaleza, pero vamos, que a veces
también os contaré anécdotas de mi día a día, de mis agobios de vida
universitaria, o en días como hoy os podría contar que para paliar el
dolor emocional me he ido de compras o la de aventuras que
permanentemente me suceden y algunos por ahí dicen que no son normales.
Lo cierto es que nunca he tenido un blog y no sé
muy bien cómo funciona pero prometo actualizar a menudo, intentar pensar
que este teclado es como coger mi precioso bolígrafo comprado en la
tienda de Souvenirs de
la T4 y escribir…
Prometo
contaros cosas preciosas como mi última despedida en ese aeropuerto
llantos incluídos, también mis miedos, mis inquietudes y como
curiosamente
algo pasa de todo a nada. Porque cuando os cuente nuestra historia,
entenderéis por qué es el motivo de levantarme cada mañana y luchar,
que al fin y al cabo nunca hemos sido nada, pero sigue siendo nuestra
historia, porque
estoy segura de que aunque ahora estemos en Pause pronto le daremos al play.
No
pido nada más que a quien le guste mi idea, le haga gracia la de líos
en los que me
meto sin siquiera buscarlo, sufra de este mal de amor y quizás alguna
que otra cosa le sea familiar y sienta que es suya, pues que me lea, con
eso me doy por satisfecha.
Bueno señores
, esto es todo por hoy, desde aquí con todo mi amor.
PD: Esta noche dime que me quieres...
No hay comentarios:
Publicar un comentario