sábado, 19 de abril de 2014

Sólo quiero una vida junto a tí.



  Dicen que el buen artista es aquel que se pone a escribir o a pintar sin necesidad de inspiración, pero yo creo que es en esos momentos de inspiración cuando tienes tantas ganas de escribir o de decir algo cuando realmente salen las cosas más bonitas del alma. Esa soy yo ahora mismo, tratando de plasmar todo eso que ahora mismo siento, cogiendo el ordenador y poniéndome a escribir.

Que lo necesito como el aire para respirar, que sus ojos brillan como el mar y que yo lo quiero ver cada amanecer a mi lado y que me quite la almohada y me tire del edredón. Esos son dos de los detalles que tanto echo de menos. 

Una vez un amigo me dio un consejo y me dijo que no durmiera con un chico que me gustara porque me iba a enamorar, pero ya es tarde. Ese mismo amigo también me dijo que sabía que estaba enamorada cuando me imaginaba durmiendo con esa persona o cuando sonreía solo con pensar en él. 

Hay días en los que creo que soy capaz de olvidarlo, de seguir como antes, de pensar que hay cientos de hombres más por ahí. Pero al rato me doy cuenta de que no, de que no hay cientos como él y de que es todo lo que yo quiero y por qué voy a buscar a otro igual si ya lo encontré a él. Lo más difícil que era encontrarlo ya lo hice, ahora solo tengo que enamorarlo. Si ya enamoré a unos cuantos ¿por qué no puede ser el siguiente? Sólo es cuestión de afanarse en ello, y de no dejar de poner empeño, la vieja táctica que nunca falla.

Desde el primer día sabe que escribo un montón de cosas en hojas y luego siempre acaban en la basura, pero lo que nunca se podrá imaginar es la de cosas que escribo pensando en él, imaginándome un futuro a su lado.

PD: Sólo quiero una vida junto a tí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario