jueves, 15 de mayo de 2014

El verdadero amor



Lo malo de todo esto, pues la verdad es que no se me ocurren muchas cosas, el miedo, que suele acompañar a todo lo negativo, pero considero que lo realmente importante que es la familia pues seguirá estando ahí, aunque por momentos parezca lo contrario. El miedo a que algo vaya mal, el miedo a que una vez allí todo cambie demasiado pronto, el miedo a que todo sea distinto, pero hay que intentarlo.

Suele ser en clase de Inversiones cuando realmente me apetece escribir, porque tanto hablar de riesgo, de que toda inversión conlleva riesgo, de que sin riesgo no se puede obtener beneficio, de que siempre va a haber variables que influyan positiva o negativamente en que ese proyecto tenga éxito, cuando me acuerdo de tí. Quizás no tenga los datos suficientes para analizar el proyecto de forma objetiva, aunque en realidad, tanto si los tuviera como si no teniendo en cuenta mi cabezonería seguramente hubiera invertido en este proyecto, bueno, de hecho ya lo estoy haciendo.

Quédense con lo importante, el verdadero amor no es cuando dos se quieren mucho y no pueden estar juntos como ven en las películas, sino que es cuando dos que se quieren mucho hacen todo lo posible por acabar estando juntos, ese es el verdadero amor, en el que uno piensa a cada poco, con el que uno se imagina dentro de 4 meses, el año que viene o dentro de unos años más allá, y normalmente se suele conocer de día. A mí, siempre me dijeron que cuando conociera a alguien de noche que no me fiara, que al amor verdadero se le conoce de día, y en mi caso es la realidad. 

Lo importante es ir con una sonrisa todo el día, quién sabe si en una esquina te vas a tropezar con él, o entrar al bar de siempre y resulta que hay un camarero nuevo y dices es él! Porque el amor como casi todo en la vida aparece cuando menos te lo esperas. Y tras algo malo, siempre viene algo bueno, así que despreocuparse por tonterías, porque seguramente el destino nos esté preparando algo mejor.

Seguramente a muchos os pase que cuando alguien os gusta mucho, mucho, os asusta el decir un simple Hola, el no saber como esa persona va a reaccionar, pensará anda mira se acuerda de mí, o por el contrario ya está la pesada esta… Quizás lo mejor sea medir cada palabra, un término medio, así nos aseguramos de que no piense que nos olvidamos ni de que somos  una pesadilla. Aunque eso implique dolor, callarse la mitad de las veces lo que pensamos, sentimos o deseamos con todas nuestras fuerzas, pero eso también nos hace valientes, nos hace aprender, y ya tendremos tiempo de decir todo lo que queramos cuando todo salga bien.

PD:  El verdadero amor

No hay comentarios:

Publicar un comentario