Echaré de menos muchas cosas y me veré obligada a cambiar el mar por aviones.
Porque fue ahí, a uno de los primeros sitios a donde me llevó, no estaba tan iluminado ni era un precioso atardecer, era media tarde y empezó a llover, pero aún así se llevó todo el encanto posible. Porque ese sitio guarda sentimientos de verdad, y miradas que lo dicen todo, y al fin y al cabo es lo que importa, no lo bonito que quedaría en una foto si estuviese vacío de sentimientos.
Me quedan exactamente dieciséis días y aproximadamente una o dos horas para estar yendo una vez más de camino... no considero necesario repetir una vez más las ganas que tengo de volver, creo que los que me leéis lo habréis notado hace tiempo.
PD: Por ti, lo que sea.


No hay comentarios:
Publicar un comentario